F. M.
31 de marzo de 2011
Again.. and again.. and again.. and again
La mayoría de las veces, estamos convencidos de que, la mejor forma para resolver todos los problemas que nos acontecen, es pensando. Toda mi vida lo que mejor pude hacer es pensar. Pensar para resolver situaciones del colegio, para resolver trabajos de la facultad, para solucionar enojos con amigos. Pero hoy, sí hoy, me encuentro con que pensar, no sólo no es la mejor opción, sino que no es una opción para nada víable. Pero como evita uno pensar? Ese es mi problema. Ese músculo que tengo en la cabeza tiene vida propia e independiente y hace lo que le place sin hacer caso a lo que quiero. Hoy necesito actuar o, mejor dicho, dejar actuar. Dejar que las cosas pasen a su debido tiempo y como deban darse. Pero me mata el no saber cuales son los medios que justifican el fin. Eso es lo que quiero saber para tomar mi decisión de seguir o no en este remolino de dudas. Pero si hablo, tal vez, no consiga respuestas (ni buenas, ni malas)... Y si callo sé que no las voy a conseguir. Cuánto tiempo es el tiempo justo para hablar?
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