No hay lugar en tu alma para los sentimientos. Ya no tenés la capacidad de confiar y entregarte a una nueva amistad. No querés hacerlo. ¿Para qué? Si aquél al que le confiaste tu vida te dejó por un pedazo de mierda. ¿Qué sentido tiene entonces que lo vuelvas a intentar? Ninguno. Ya sabés que al final de esa historia volverás a ser vos la que llore por alguien que no fue más que un amigo pasajero, un amigo adolescente. Ya tiene lo que quiere, lo que la vida consideró que merecía.
Vos seguí caminando lejos, lejos, lo más lejos que puedas. A un lugar donde cada mañana salga un arco iris pintado con colores de esperanza y paz. Con colores de amor. Dejá esa mancha atrás en tu pasado. Enterralo en un pozo sin fondo. Enterralo para siempre. Y no creas que estás huyendo. Él fue quien huyó. Vos sólo te estás dando la oportunidad de ser feliz verdaderamente.
Así que armá tus valijas con lo indispensable: tu coraje, tu honestidad, todo ese amor que tenés para darle a quien realmente lo merezca, y todo aquello que te hace única y especial. Caminá tranquila por este nuevo sendero que se dibujó enfrente tuyo. Mañana saldrá el sol y vas a encontrar lo que la vida tiene preparado para vos, para que te sientas en plenitud.
F. M.
1 comentario:
Me da a reflexionar mucho y a replantearme cosas. MEJOR DEJO DE LEER. jajajajaj te amo.
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