12 de enero de 2011

Life Sucks

Es difícil esta transición. Crecer. Abrir los ojos a una nueva realidad espantosa. No quiero temer vivir. Pero cuando me doy cuenta que todos a mi alrededor tienen una máscara indescifrable y no se entregan a la vida y a los sentimientos de la misma forma que yo, me veo abatida, nublada, absurda. Y aunque descubro a algunos pocos que me miran con el alma dibujada en los ojos, a veces no brillan tanto como para iluminar tanta oscuridad. Dos velas no alcanzan para iluminar un mundo en penumbras. No quiero perder mi brillo y mi sonrisa. No quiero dejar de ser especial. Para vos. Para vos que sos mi vida en grande. Me diste la forma que más te gustó que tuviera. Porque soy la mujer que soy gracias a vos y a lo que siempre fuiste. Maquillada y sobre tacos desde tan pequeña, con una muñeca en brazos. Aprendí a ser mujer y madre antes de aprender a vivir la vida que hoy trato de llevar adelante a los tumbos. Qué vida es esta cuando lloro más de lo que río y cuando sueño despierta con tal de no abrir los ojos y mirar a mi alrededor. Quién puede vivir como vivo yo, que constantemente pierdo gente a la que tanto me costó abrir mi corazón y entregarme completamente. Soy protagonista de un juego que no sé jugar. Game over.

F. M.


No hay comentarios: