28 de febrero de 2011

Y le dije...

... No es idealizarlo. Idealizar es algo más racional y esto es cien porciento emocional. Es que hay como una magia, un algo surreal, pero que es tan real e increible. Cuando pienso en él, incluso cuando sueño con él, cada cosa se siente tan real como cuando era real, como si no estuviera recordando sino más bien reviviendo el momento. No sé si alguna vez te pasó. Me gustaría poder tener alguna especie de poder sobrenatural, espiritual, para saber qué es lo que hay entre los dos. Porque es algo fuerte, algo más fuerte que cualquier cosa. Nunca me pasó nada igual con nadie. Soñé con él, pero no me acuerdo muy bien. Sí sé que lo saludaba con un abrazo y me quedaba abrazándolo. Es que es tan lindo abrazarlo. Se siente como un hijo siente el abrazo de una madre. Que sentís que nada malo puede pasar, que vas a estar bien siempre. Es ese abrazo protector. No te querés ir de ahí. Es como en invierno, cuando te tapas con las frazadas hasta la nariz, y te acurrucás. Así se siente. Y sé que no es idealizar porque, después del error que ya había cometido, todo el tiempo me propuse a mi misma no idealizar. Siempre tuve presente eso para no caer en lo mismo. Pero desde un principio con el fue diferente. Nunca me dejé divagar, al contrario. Pero obligándome a no ilusionarme, viví la realidad más intensa aún. Y la realidad fue sumamente surreal. Y lo surreal me enamoró.

F. M.

12 de febrero de 2011

Cuantas más explicaciones trato de buscarle a las cosas de la vida, más me doy cuenta que no hay explicación para nada.

F. M.

11 de febrero de 2011

FIDM

Todo parece tan lejano, casi invisible. Todos tus sueños, tus metas, los objetivos que tenés para tu vida. Y los planes que tenías para vos, puede ser que cambien cuando se superpongan entre sí y sean tan contrarios y unos limiten a otros. Intentás priorizar, pero tu sueño de ser madre a una cierta edad es tan importante como ese sueño de irte a una ciudad lejana a buscar tu verdadero yo. Podrías tener a tu hijo en esa otra ciudad, pero eso implicaría alejarte de todos los que más amás. Y qué vale más? No se trata de qué vale más realmente. Sabés lo que te conviene. En definitiva el sueño de ser madre se ve más lejano que ese otro que depende sólo de una realidad económica. Y, en el fondo, sabés que tal vez tu destino no sea el que vos imaginás, el que vos deseás para vos. Podría pasar que te vayas lejos y, allá, encuentres todo eso que creíste que encontrarías acá. Tal vez así seas feliz completamente. Allá, lejos, en esa ciudad donde fuiste persiguiendo un sueño que parecía casi imposible, aún más improbable que todos esos otros sueños que parecía que podrías alcanzar estando acá, donde naciste, donde creíste que debías vivir y morir.

F. M.

8 de febrero de 2011



It started out with a kiss.
How did it end up like this?
It was only a kiss, it was only a kiss.