23 de agosto de 2010

Resulta ser que, por un momento en la vida, por un te quiero, llegué a pensar que podía haber algo más, algo especial. Pero en tu vida, los te quiero vuelan como en mi vida vuelan los pájaros. En tu vida los te quiero se apagan como en mi vida las velas en los cumpleaños. Debería saber ya a esta altura que en tu vida gana la mujer que más te quiero te dice y no la que más los siente. Pero que bueno es saber eso y aun así no reunir el coraje de decirlos tan en vano. Sigo viva y a salvo de tu engaño. Sigo siendo cómplice de tus engaños a las demás, a esas pobres que gastan palabras sin recompensa alguna más que dolor. En tu vida no valen los sentimientos, en la mía sí. Y decidí, hoy mismo y aquí, que mis sentimientos no se irán a ningún lado y se quedarán en mí. Protegida siempre y principalmente de vos. Te conozco tus dos caras y aun así no puedo escapar del todo. Vuelvo a caer una vez más.
F. M.

No hay comentarios: