26 de abril de 2011

Ponele

A veces no es fácil olvidarte. Diría que casi siempre es difícil olvidarte. O aunque sea intentarlo. Ni siquiera eso puedo. Es como si la vida se empecinara en demostrarme que todavía estás ahí. Es como si el destino no quisiera que dejes de estar ahí. No es normal. Con vos nada es normal, nunca fue normal. Fijar mi mirada perdida en un punto al azar y descubrir tu nombre. Encontrarte en sueños que, por felices que sean, preferiría no soñar. Todavía duele la distancia. Esta distancia que es casi una ausencia total. Duele tu silencio y la indecision en tus pocas palabras. Y te tengo aquí presente, día a día. Te veo con mis ojos cerrados. Puedo verte, puedo sentirte, y besarte a mi antojo. Y sentirte, sobre todo sentirte. Y soñar los sueños más bellos que alguien pudiera imaginar. Soñar realidades que hoy no pueden ser más que el sueño de una noche feliz. De una noche de patines y caídas. ¿Cómo hacer para olvidarte? Es imposible olvidarte hablando de vos toda una mañana y escribiendote a vos por la noche palabras que nunca leerás.

F. M.

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