27 de abril de 2011

26 de abril de 2011

Ponele

A veces no es fácil olvidarte. Diría que casi siempre es difícil olvidarte. O aunque sea intentarlo. Ni siquiera eso puedo. Es como si la vida se empecinara en demostrarme que todavía estás ahí. Es como si el destino no quisiera que dejes de estar ahí. No es normal. Con vos nada es normal, nunca fue normal. Fijar mi mirada perdida en un punto al azar y descubrir tu nombre. Encontrarte en sueños que, por felices que sean, preferiría no soñar. Todavía duele la distancia. Esta distancia que es casi una ausencia total. Duele tu silencio y la indecision en tus pocas palabras. Y te tengo aquí presente, día a día. Te veo con mis ojos cerrados. Puedo verte, puedo sentirte, y besarte a mi antojo. Y sentirte, sobre todo sentirte. Y soñar los sueños más bellos que alguien pudiera imaginar. Soñar realidades que hoy no pueden ser más que el sueño de una noche feliz. De una noche de patines y caídas. ¿Cómo hacer para olvidarte? Es imposible olvidarte hablando de vos toda una mañana y escribiendote a vos por la noche palabras que nunca leerás.

F. M.

23 de abril de 2011




Pegué tu foto en el ropero
para sentir que estás aquí.
Yo me instalé en el mes de enero.
Afuera creo que es abril.



22 de abril de 2011

Quién me ha robado el mes de abril?










lágrimas de desamor
ruedan por la página de un bloc
y en él escribo
¿quién me ha robado el mes de abril?
¿Pero cómo pudo sucederme a mí?
¿Quién me ha robado el mes de abril?
Lo guardaba en el cajón
donde guardo el corazón.

2 de abril de 2011

No sé lo que es la felicidad. No sé si alguna vez sentí un instante de pura felicidad. Pero sé que en ese mismo instante en el que se me abrieron las puertas, de par en par, a ese algo que soñé toda mi vida, sentí una revolución de sensaciones recorriendo todo mi cuerpo. Fueron ganas de llorar, de reír, de gritar, de saltar, y de olvidarme que iba caminando por plena avenida Santa Fe. Un instante en la vida donde no me importó nada más y donde no quise nada más que lo que estaba teniendo. Tal vez eso sea la felicidad.

F. M.