8 de agosto de 2011

¿Creés en el destino?

¿Creés que es posible que alguien se cruce en tu pensamiento, de la nada, porque está pensando en vos? ¿Creés que la vida te muestra un mundo, por segundos, y te lo quita, pero te lo guarda para más adelante?
¿Creés que, cuando no lográs olvidar a alguien, es porque están hechos el uno para el otro?  
¿Creés que, sin importar el tiempo ni la distancia, lo que alguna vez nos unió, nos va a volver a unir de una vez y para siempre? Yo sí.

F. M.

7 de agosto de 2011

Ya sé que no te importa, así que ya no importa.
Después de pensar, después de ver,
admito lo de andar sobre el agua del mar;
tibia claridad que vi por mi calle pasar,
sin saber que hacer, si sentir o pensar.
Sólo que aun hoy, sigo aun, aun hoy, sigo atándome a ti.

6 de agosto de 2011

¿Has amado alguna vez a alguien
hasta llegar a sentir que ya no existes?,
¿hasta el punto en el que ya no te importa lo que pase?,
¿hasta el punto en el que estar con él ya es suficiente,
cuando te mira y tu corazón se detiene por un instante?
Yo sí..."
















Ando los pasos que ya anduve. Te extraño constantemente. No quiero estar sola.













Suspendida en el cielo, ligera y sin cadenas,
cuando estás junto a mí, no entiendo mucho más.
Solamente seré esclava del silencio.
Contemplándote a ti, comienzo a revivir,
y me abandono a ti, a una paz serena en mí.

3 de agosto de 2011

Estoy esperando, acá, sentada, contando los segudos en la incertidumbre de la hora. Estoy loca y me doy cuenta de eso y escribo frases sin sentido alguno, y canto. Canto mal obviamente, pero con todo el sentimiento. La letra y la melodía se filtran en mis poros. "The look that you give when you show up late".  No tengo hambre, hace unos días no tengo hambre. Siento que se me estruja el estómago, pero no sé qué comer. Tomo un té y espero. Trato de entretenerme con cosas, pero la pierna tiembla y espero. Espero un mensaje y te espero a vos. Espero.

F. M.

2 de agosto de 2011

Es la historia de otra chica,
de otra mujer. No se parece
en nada a la mía, pero a las
dos nos duele igual. No hay
camino al que asome una
salida. No hay posibilidades
a nuestra vista. Estamos
ciegas, vendadas por los lazos
del sentimiento. Vivimos
para amar y morimos de amor.